Hasta las 7h30 de la tarde no sale el autobús que me ha de llevar a Mandalay. Así que dispongo de casi todo el día para acabar de conocer algunos rincones importantes del Lago Inle y que no quiero dejar pasar antes de marchar.
Alquilo una bicicleta para pasear por los alrededores de Nyaungshwe y después de dar una vuelta por el pueblo,tomo la carretera norte en dirección a Shwe Nyaung y Heho. A 1km. de distancia se encuentra el monasterio del siglo XVIII Shwe Yaungwe Kyaung, que merece una detenida visita. El edificio es de madera, con ventanales ovalados, dispone de una antigua sala de ordenación. Al lado hay un edificio de ladrillo, rebozado y pintado de color blanco que alberga en sus paredes centenares de pequeñas hornacinas ocupadas por pequeñas figuras de Buda. Otras figuras han estado aplacadas a la pared, y aunque muy deterioradas, relatan la vida de Buda, así como a las diferentes etapas que conducen al Nirvana.
De regreso al pueblo de Nyaungshwe, decido ir justo hacia al sur, en dirección hacia las Montañas Rojas, sin ninguna intención concreta, sino simplemente para curiosear por los alrededores.
Y casi sin darme cuenta llego hasta un Monasterio, a penas ocupado por un par de monjes, con los que comparto una taza de té. No hablan más que un par de palabras de inglés, así que me limito a unas sonrisas y alguna mirada que busca una cierta complicidad. Ahí quedan éstas fotos.
Me vuelvo al pueblo para comer un plato de "noodles" y descansar todo lo que pueda para estar preparado para la larga noche que me espera. Dejo ahí unas fotos con el jardin del Hotel Manaw Thuka, donde he estado alojado éstos días y me he sentido muy bien.
A las 5h30 de la tarde llega una camioneta que me recoge para llevarme a Shwenyaung a unos 10 km. de Nyaungshwe, donde debo coger el autobús a Mandalay. La camioneta sigue un recorrido por todos los hoteles que tienen algún huésped que como yo, han de tomar el autobús.
Hay que estar muy atento porqué continuamente llegan autobuses de distintas compañías, que tanto pueden ir hacia Mandalay como para Yangon. He decidido comprar un billete para un autobús de tres hileras de asientos, lo que mejora considerablemente la comodidad, pero la desastrosa carretera se encarga de que la comodidad no sea más que un sueño.
Hay que estar muy atento porqué continuamente llegan autobuses de distintas compañías, que tanto pueden ir hacia Mandalay como para Yangon. He decidido comprar un billete para un autobús de tres hileras de asientos, lo que mejora considerablemente la comodidad, pero la desastrosa carretera se encarga de que la comodidad no sea más que un sueño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario