Cuatro años después vuelvo de nuevo a
Indochina, en esta ocasión a Birmania, que ahora se llama Myanmar.
Mi viaje a Viet Nam me dejó un buen regusto de aquellas tierras, en
las que sus habitantes a pesar de haber sufrido mucho en el siglo
pasado, mantienen una actitud amable, cordial y hospitalaria. Supongo
que esa actitud tiene mucho que agradecerle al budismo, que es la
religión que practican sus habitantes. Birmania se me ofrece como un
país con una economia atrasada si lo comparamos a Tailandia,
Malaysia o incluso Viet Nam con una economia de gran pujanza. Se
trata de un país que ha vivido bajo una fuerte dictadura comunista,
y ello se nota en sus condiciones de vida actuales. Pero yo ando
buscando la autenticidad de un país que en el momento en que se
convierta en un nuevo tigre económico, muchas de sus costumbres y
paisajes dejaran de ser auténticos para convertirse en valores
económicos que hay que explotar. Una vez mas, mis mejores compañeros
son la Guia Lonely Planet y un buen mapa de la región en donde no
falten detalles.
Por supuesto, me dejare acompañar por la gente ya sea del país o viajeros como yo, que encuentre a lo largo del país. Estaré atento a todas las sensaciones y experiencias que me pueda proporcionar éste país, del que he oído hablar muy bien, y que seguro que no me defraudará.
Por supuesto, me dejare acompañar por la gente ya sea del país o viajeros como yo, que encuentre a lo largo del país. Estaré atento a todas las sensaciones y experiencias que me pueda proporcionar éste país, del que he oído hablar muy bien, y que seguro que no me defraudará.


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