viernes, 6 de diciembre de 2013

5 Y 6.12.2013 YANGON (RANGUN)

Noche larga   en un autobús incomodo, donde apenas he dormida un par de horas, dando golpes con mi cabeza en el cristal de la ventana o con la cabeza colgada intentando encontrar un acomodo, para dormir.

Al llegar a Yangon el Hotel Ocean Pearl estaba completo y me han ofrecido una segunda opción que no la he visto nada clara. Además la habitación no estaba preparada y he estado un buen rato deambulando por el barrio, arrastrando mi maleta e intentando encontrar un hotel donde depositar mis huesos maltrechos.

Después de mucho buscar, me he metido en el Hotel Everest, un hotel a 20 USD la habitación sin desayuno. El baño y la ducha dan asco, pero solo tengo que pasar una noche en Yangon y no quiero echar por la borda el presupuesto.




Me he propuesto pasar los dos días que me quedan, en Myanmar, descansando, visitando algun lugar que todavía no he visto como el Lago Kandawgyi y sus pasarelas de teka, i el palacio "flotante" que se ha construido en una de sus riberas.

Comer, descansar, pasear sin ningún rumbo, observar a la gente, entrar en algún templo para meditar un poco, dormir, o simplemente echarme en la hierba de un parque y mirar como pasan las nubes por encima de mi cabeza.

Por la noche, buscar un restaurante con terraza en donde comer mientras contemplo a la gente, como hablan unos con otros, como se comportan, como ríen, como pasan el tiempo tranquilamente, sin desasosiego. Quiero llevarme para casa la esencia de este país, pero no se si me cabrá en "la maleta".













Dejo aquí éstas imágenes que se me antojan como un resumen de este estupendo viaje. A veces hay que ir lejos para quedarte con lo más cercano. Adiós Yangon, adiós Myanmar.




















No hay comentarios:

Publicar un comentario